Los estadios italianos, posiblemente, se quedarán vacíos el próximo fin de semana. Como ocurrió hace cuatro días en España, donde el conflicto entre los futbolistas y la Liga tiene en vilo también los partidos previstos para el sábado y el domingo que vienen. También en el calcio, el enfrentamiento entre los clubes, representados por la Lega di Serie A, y los jugadores, reunidos en la Asociación Italiana de Futbolistas (AIC) ha llegado al punto de ruptura. Los primeros han rechazado esta tarde firmar el nuevo convenio colectivo de los futbolistas; no quisieron ceder sobre el Artículo 7, que limita la libertad del equipo técnico a la hora de decidir cómo se desarrollan los entrenamientos de la plantilla. Un punto que los futbolistas, liderados por Damiano Tommasi, ex del Roma y del Levante, consideran fundamental para que no se den casos de mobbing y que un profesional sea instado a marcharse por no poder entrenarse con el grupo. La Lega ha rechazado la propuesta con 18 votos en contra y solo dos a favor, los de Cagliari y Siena. La huelga preanunciada por los futbolistas en caso de que no se firmara el convenio está, pues, a un paso. Y el comienzo de la Serie A, previsto para el 27 de agosto, puede aplazarse hasta el 11 de septiembre, después de los partidos de las selecciones.











