Tras ganar (6-2 y 6-4) al alemán Florian Mayer en los cuartos del Masters 1.000 de Shanghái, Feliciano López coge un rotulador y escribe sobre una cámara: “Fuerza Padilla”. Igual que el tenista toledano recuerda a Juan José, el torero del rostro desfigurado por una cornada, bien podría haber celebrado David Ferrer su victoria (6-7, 6-2 y 7-6) sobre el estadounidense Andy Roddick de similar manera. “Fuerza, Juan Carlos”, pudo haber garabateado el alicantino porque Ferrero, su amigo, está en manos de los médicos, que revisan su lesión de tobillo, y porque Ferrero, allá por 2006 (Cincinnati), fue el último español, Rafael Nadal aparte, en jugar una final de un masters 1.000 sobre cemento. O López o Ferrer heredarán el puesto. Hoy, en las semifinales (10.30, Teledeporte), compiten por disputar el título al vencedor del duelo entre el japonés Kei Nishikori y el británico Andy Murray.
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